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Lo saben todo.

 

Lo saben todo. 

Borrador de ejercicio de escritura.



Ellos lo saben todo. Los perros de la Plaza Independencia de Tandil lo saben todo.

Una señora se acerca con su nene en un carrito. El nene se quiere bajar, se quiere subir al perro. El perro ha visto todo. 


Los pajaritos no dejan de buscar comida abajo del banco donde estoy sentada. Estoy aburrida asique observo. Un pajarito me observa, yo lo miro. ¿Pensarán que nos ponemos en pausa cuando nos colgamos con nuestros celulares? 


Aparece el padre del nene, parece. El niño se baja del perro y le pide al hombre que lo lleve en brazos. La mujer y el hombre hablan al lado de la estatua. Yo no escucho, pero el perro lo sabe todo. 


Un chico sale con camisa de la aseguradora. Mira su celular y sigue caminando. Una chica pasa hablando por teléfono mientras camina, con ropa deportiva. Otra mujer entra a la aseguradora que al parecer es un edificio y llama al ascensor. 


El nene está llorando. Están los tres vestidos con ropa roja: el niño, la mujer y el hombre. Pasa un chabón en un jeep rapidísimo. 


Hay dos chicas con ropa deportiva caminando por la cuadra de enfrente: una pasa escuchando música, la otra con una bolsa de Bossa en la mano. 


El nene sigue llorando y lo suben al carrito. El hombre le dice algo al nene y saca el celular. Ahora, la mujer habla con el niño y el hombre se apoya en la estatua del perro. Habla. Yo no escucho, el perro sabe todo. 


¿Se habrán puesto de acuerdo para ponerse ropa roja?


Pasan adolescentes con celulares en la mano, hablando fuerte, aplauden. Los pasa un chico caminando con lentes de sol y un vaso térmico en los brazos; camina más rápido que una chica que pasa por el otro lado, con ropa deportiva, acomodándose el pelo. 


Los rojos están hablando con un tipo de remera blanca y mochila; los escucha atentamente. Yo no escucho, pero el hombre de blanco está apoyado en la estatua del perro y el perro lo sabe todo. 


El de blanco se va para la derecha, el hombre rojo cruza la calle, la mujer se acomoda la mochila y da la vuelta hacia la izquierda con el carrito; le dice “bueno, bueno” al nene, que empezó a llorar de vuelta. Se alejan por la plaza. Pasa el colectivo rojo. Los perros lo saben todo. 


(1)


Lo han visto todo, 

desde miradas invisibles,

rupturas, comienzos, 

alegrías, desvelos, 

anhelos intangibles.


(2)


Sus palabras mudas,

marchan.

Ellos, que saben. 

Desatan guerras,

si hablan.

Gigantes.




@airedeabril / Instagram

abi.💗

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